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Los verdaderos estragos de la falta de sueño

Los celulares, las tabletas, los PC y los televisores son los grandes culpables de la falta de sueño en esta época de la hiperconectividad. Mantenernos conectados, sobre todo con los dispositivos móviles que podemos tener en nuestra cama o muy cerca de ella, han creado los desórdenes del sueño que aquejan a tanta gente incluso desde edades más tempranas de lo esperado.

Estos dispositivos aumentan nuestras jornadas de vigilia, pero no son los únicos culpables, ha eso se aumenta los malos hábitos alimenticios, comiendo hasta tardes horas en la noche y el estrés causado por la cantidad de actividades y responsabilidades que, hoy en día, una persona maneja a la vez. Aumente a estos factores, las luces y la contaminación auditiva de las ciudades, el consumo de bebidas estimulantes y el uso del odioso despertador.

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En Alemania han publicado un nuevo estudio que específica sobre los reales daños generados por no dormir lo suficiente. El de más preocupación es el que da lugar a una serie de cambios en la conectividad del cerebro. El sueño como es debido tiene la función de regular la fuerza de la conexión entre las neuronas, que son importantes para el aprendizaje y la memoria.

Para llegar a esta conclusión, contaron con la ayuda de 20 participantes a quienes les hicieron tests de comparación de actividad cerebral después de una buena noche de sueño, contra otros cuyo descanso nocturno fue pobre. A estos participantes se les aplicaron pulsos magnéticos en la corteza del cerebro, que es el área responsable de controlar el movimiento. Los hallazgos determinaron que la fuerza del impulso que se necesitó para estimular una respuesta muscular en la mano izquierda, era mucho menor en los participantes que tuvieron una jornada mínima de sueño.

Otra de las revelaciones entre aquellos con ausencia de descanso fue que tuvieron un mal desempeño a la hora de recordar parejas de palabras y en las pruebas de sangre se mostraron niveles bajo de BDNF, una proteína que regula la relación con las neuronas que se comunican entre sí. Infortunadamente hay más. Los cerebros con falta de sueño también fueron menos capaces de volver a conectarse, aspecto importante para formar memorias y dominar nuevas habilidades. El desempeño en las pruebas de memoria de corto plazo igualmente fue deficiente.

Las horas a dormir según la edad

A medida que vamos creciendo la producción de melatonina, sustancia natural de nuestro cuerpo, se va reduciendo y con ella se acortan las horas en las que permanecemos dormidos. Los adultos entre los 30 y los 60 años deberían dormir entre 7 y 9 horas la mayor cantidad de veces. Los adultos mayores entre 7 y 8 horas. Entre tanto, los adultos jóvenes, los menores de 30, entre las 7 y las 10 horas. Aumente una hora más para los preadolescentes y una hora adicional para los niños. Por supuesto, los bebés son los campeones, necesitando unas jornadas de sueño entre las 11 y las 13 horas.

Hábitos de sueño

Es muy importante reconocer nuestro cuerpo y hacerle caso cuando nos pide un descanso. También es importante ajustar nuestro ciclo circadiano (recomendamos leer Alondra o búho: Ajustando el ciclo circadiano) y tratar de olvidar el despertador, que interrumpe el ciclo natural del sueño y genera un despertar abrupto no aconsejado.

No olvide que es muy importante tener un horario fijo para irse a la cama, que debe asegurarse que va a dormir en una cama cómoda, con el colchón adecuado, así como la temperatura, el ruido y luz, regulados. No olvide que lo mejor es apagar todos los aparatos que lo rodeen.

Ayudas naturales para dormir

Si sufres de desórdenes del sueño, pruebe TODO lo natural antes de optar por medicamentos que tienen el alto peligro de causar adicción. Revisa estas ayudas naturales:

  • Leer un libro. Muchas personas lo hacen una hora o media hora antes de dormir y suelen decir que caen profundos.

 

  • Haga algo de ejercicio al caer la tarde. Algo de trote, baile, yoga y natación son unas excelentes alternativas.

 

  • Tome té de manzanilla. Es relajante y tranquilizante, reduciendo la ansiedad. Lo mismo ocurre con la infusión de cáscara de banano y canela (les dejamos un video al final de este artículo sobre cómo se prepara).

 

  • Finalmente, aumente el consumo magnesio al igual que vitamina B12 y calcio. Piense en vegetales y frutas que los contengan u opte por suplementos.